Magallanes: el campeón se arma desde octubre

  • 04/10/2026
  • Redacción Meridiano

LVBP 2026-2027

Magallanes ganó el título tras arrancar 8-15 y ha diseñado la defensa contra ese recuerdo: importación volcada en el pitcheo, 62 jugadores en pretemporada y Yadier Molina ratificado.

Magallanes ganó la temporada 2025-26 después de arrancar 8-15. Yadier Molina tomó el equipo con ese balance, lo enderezó y lo llevó al campeonato de la edición número 80. Ese arranque, y no el título, es lo que ordena el plan de la defensa: la gerencia ha construido la pretemporada y la importación para que octubre no vuelva a decidir el año. «El año pasado nuestro mes de octubre no fue el mejor y eso nos obligó a remar desde atrás», dijo el gerente deportivo, Federico Rojas.

Un diagnóstico de calendario

La frase completa de Rojas precisa dónde sitúa el club su problema: «El reto mayor es tener un grupo que mantenga las posibilidades reales de pelear nuevamente por el campeonato. El año pasado nuestro mes de octubre no fue el mejor y eso nos obligó a remar desde atrás. Para esta temporada nos hemos enfocado a plenitud en estructurar una importación basada en lanzadores y pronto anunciaremos a un jugador de posición. Tendremos un equipo con mucha profundidad desde el arranque».

El diagnóstico es de calendario, no de plantilla. Magallanes no concluyó que su roster fuera corto: concluyó que llegó tarde. La respuesta, por tanto, no es un fichaje espectacular sino un arranque distinto: pretemporada temprana, competencia interna desde el primer día y brazos suficientes para no depender de dos abridores.

Sesenta y dos jugadores y veintiocho brazos

La pretemporada empezó el sábado 26 de septiembre en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia con 62 peloteros y un invitado. El reparto dice bastante: 28 lanzadores, 7 receptores, 17 jugadores de cuadro y 10 jardineros. El bloque más numeroso es el del pitcheo, y no por casualidad.

Entre los presentes figuraron Renato Núñez, Luis Sardiñas, Ángel Reyes, Diego Rincones y Ángel Acevedo; desde el montículo trabajaron Yohander Méndez, Felipe Rivero y Wilking Rodríguez. El cuerpo técnico actuó bajo la supervisión del coach de banca, Roberto Espinoza, y del coach de bullpen, Miguel Socolovich, con Eliezer Alfonzo, Clemente Álvarez, Félix Escalona, Luis Rodríguez, Julio Figueroa y César Hernández en las rutinas específicas.

Veintiocho brazos en la primera semana no garantizan nada, pero hacen algo más difícil de conseguir: que la profundidad sea una realidad comprobable y no un propósito de temporada.

El bullpen como prioridad declarada

La importación siguió la misma lógica. Dillon Tate, de 32 años, jugó en Grandes Ligas entre 2019 y 2025 con un balance de 7-14, efectividad de 4.09 en 222 innings, 178 ponches y 71 boletos; en 2026 estaba activo en la filial Triple-A de los Angelinos, con 3.30 en 30 innings. Rojas subrayó que su experiencia será fundamental en los innings finales.

El segundo refuerzo fue Damon Dues, con cinco años en Ligas Menores entre Gigantes y Padres y .280 de promedio vitalicio. En la liga mexicana dejó .288 de promedio y .408 de embasado en 43 juegos, con cinco dobles y cinco jonrones. Es polivalente, aunque su rol principal estará en los jardines.

Con esas dos llegadas, Magallanes completó su cuota de ocho importados, a la que ya figuraban Jesús Reyes, Alex Tovalin y Nick Trogrlic-Iverson. El cupo subió de seis a ocho en el roster activo por acuerdo unánime de los ocho equipos, de modo que el club ha usado el margen extra en brazos y no en bates.

Las dos promesas que dependen de Nueva York

El plan tiene un techo que no se decide en Valencia. Rojas confirmó conversaciones constantes con Luis Torrens y habló de «posibilidades realmente altas» de que el receptor se uniforme, siempre sujetas a la conclusión de sus compromisos en las Grandes Ligas. Sobre Francisco Álvarez, la gerencia mantiene altas expectativas de sumarlo durante el desarrollo del campeonato.

Los dos son receptores de la organización de los Mets. La apuesta es razonable y no es ejecutable: depende de un calendario ajeno. Mientras tanto, el club reunió siete receptores en la primera semana, una cifra que sugiere previsión y también incertidumbre.

Lo que se medirá

Molina continuará dos temporadas, con opción a una tercera. «Creo firmemente que podemos seguir ganando campeonatos en los próximos años, y yo quiero ser parte de esa historia», dijo al anunciarse la renovación. La continuidad del mánager es la pieza que da sentido a todo lo demás: el equipo que ganó desde atrás vuelve a confiar en el mismo hombre para no tener que hacerlo otra vez.

El balance, con lo que consta, es este: un diagnóstico preciso —octubre—, un plan coherente —pitcheo y profundidad— y un techo condicionado por dos jugadores que no están bajo control del club. La defensa del título no se medirá en enero: se medirá en las primeras tres semanas, que es exactamente donde se rompió la temporada pasada.