En medio de una temporada donde el poder manda, Balbino Fuenmayor se ha encargado de recordarle a toda la LVBP que el título de “Rey del Jonrón” todavía pasa por Puerto La Cruz. El inicialista de Caribes de Anzoátegui llegó a 15 cuadrangulares en la zafra 2025-26, líder absoluto del circuito, y al mismo tiempo tocó la puerta de la historia grande de la franquicia y de la liga.
Su último batazo largo, conectado en el Estadio Monumental frente a Leones del Caracas, no fue solo otra pelota desaparecida: fue el jonrón número 94 de por vida en la LVBP, todos con el uniforme de Caribes, y lo dejó a un solo tablazo de igualar a Eliézer Alfonzo (95) como máximo jonronero histórico de la organización. A estas alturas, no es exagerado decir que la “Tribu” está viendo cómo una de sus leyendas vivas termina de escribir su capítulo definitivo.
El nuevo rostro del poder en la “Tribu”
Desde hace varias campañas, el line up de Caribes de Anzoátegui se arma alrededor de Balbino Fuenmayor. El slugger no solo acumula jonrones, sino que intimida desde el círculo de espera y condiciona la forma en que los rivales manejan el pitcheo. Con gente como Diego Infante, Carlos Pérez, Antonio Piñero y Leonel Valera también aportando poder, Fuenmayor es el eje que obliga a los lanzadores a elegir el “mal menor” en cada turno.
El dato que lo resume todo: con esos 15 jonrones en la temporada, Balbino igualó la segunda mejor marca de cuadrangulares en una zafra para un jugador de Caribes, registro que compartía Eliézer Alfonzo desde la 2007-08. Solo le faltan dos para alcanzar los 17 vuelacercas de Yurendell DeCaster en la 2005-06, el tope absoluto de la franquicia en una campaña.
De ídolo de Caribes a nombre fijo en los libros de la LVBP
Lo de Balbino Fuenmayor ya no es solo cosa de la “Tribu”. Con 94 jonrones de por vida, el slugger oriental igualó el sexto lugar histórico de la LVBP, al lado de nombres como Luis Raven y Óscar Salazar. La proyección es clara: si mantiene este ritmo, no solo se quedará en solitario como líder jonronero de Caribes de Anzoátegui, sino que seguirá escalando peldaños en el ranking general de la liga.
En una LVBP donde el poder suele ir y venir con importados de turno, ver a un venezolano como Balbino Fuenmayor construir su legado año tras año, siempre con la misma camiseta, tiene un valor especial. Cuando se hable del bate más temido que se haya puesto el uniforme de Caribes, el debate será corto: los números dirán que el “caribe” más poderoso de la historia tiene nombre y apellido, y un swing que ya forma parte del patrimonio del béisbol oriental.