Jadher Areinamo, el novato que convirtió la LVBP en un laboratorio de historia, entra en cuenta regresiva

El shortstop de Tiburones de La Guaira igualó a Pablo Sandoval con 12 jonrones, se metió en la historia de la LVBP y se despide como candidato a Novato del Año y al MVP.

Posted by Redacción Meridiano on 24 de noviembre de 2025

A menos de una semana de tomar un vuelo de regreso a Estados Unidos, el shortstop de Tiburones de La Guaira ya dejó una huella que lo mete en conversaciones reservadas para muy pocos.

Un swing que alcanzó a Pablo Sandoval

Con su jonrón número 12 de la temporada 2025-26, Areinamo se dio la mano con Pablo Sandoval en la tabla de novatos históricos de la LVBP. El “Kung Fu Panda” había dejado esa vara en la 2008-2009, y desde entonces nadie de primer año había logrado igualarla. Ahora, el chico de La Guaira se instala en ese escalón y, además, se convierte en el tercer novato con más vuelacercas en la historia del circuito, sólo por detrás de Maximiliano Ramírez (15) y Ernesto Mejía (14).

Pero su impacto no es sólo de poder bruto: el reporte de El Emergente detalla una línea ofensiva de 42 hits, 6 dobles, 1 triple y 12 jonrones, a lo que se suman lideratos o puestos de privilegio en remolcadas y anotadas. Desde la prensa regional se recuerda que, al arrancar esta última semana, encabezaba la liga con 11 HR, 31 CI y 27 CA, antes de volver a sacarla una vez más. Esa combinación de volumen y producción en las situaciones grandes lo ha instalado como candidato serio a Novato del Año… y como nombre obligado en la discusión por el Jugador Más Valioso.

Una temporada corta, pero de impacto MVP

El caso Areinamo plantea un debate jugoso: ¿puede un jugador que se va el 30 de noviembre competir por los premios mayores? Su calendario es parcial, sí, pero el impacto en Tiburones ha sido total. La ofensiva del club se ha construido muchas noches alrededor de su bate, y su presencia en el corazón del lineup ha cambiado la forma en que los rivales atacan al resto de la alineación.

Más allá de los números, su temporada tiene peso contextual: entra a un club minúsculo de novatos jonroneros (Sandoval, Mejía, Ramírez, Arcia, Matos) y lo hace en una era donde el pitcheo se rota, los innings se controlan y los permisos de MLB recortan muchos planes. Haber producido a ese ritmo, en ese entorno y con fecha de salida marcada, eleva el valor relativo de cada turno que tomó.

Última semana: vitrina final y despedida

Areinamo ya confesó que se marcha a Estados Unidos el 30 de noviembre y que su intención es “llevarse lo aprendido” en la LVBP a las Ligas Menores. Esa honestidad sobre el límite de su estadía convierte cada juego restante en una especie de tour de despedida: una oportunidad más para estirar su cifra de jonrones, engordar su hoja de vida y dejarle a la afición de La Guaira la sensación de haber presenciado algo especial.

Cuando suene el último out de su temporada, la discusión quedará servida: quizá no haya estado todo el torneo, pero durante el tramo que sí jugó, Jadher Areinamo fue, simple y llanamente, uno de los peloteros más dominantes de la LVBP 2025-26.