LVBP alza la voz: la carta que reclama por la sede perdida y la exclusión de Caracas

  • La liga venezolana formaliza su “profundo malestar” ante la Confederación.
  • Palmisano habla de pérdidas económicas y daño a la credibilidad del circuito.
  • La LVBP pide devolución de pagos y respeto al turno de sede.
  • Venezuela mueve su ficha: acepta organizar la Serie de las Américas 2026.

Posted by Redacción Meridiano on 3 de enero de 2026

PUNTOS CLAVE • LECTURA RÁPIDA

  • Giuseppe Palmisano envió una carta a Juan Francisco Puello Herrera tras el retiro de la Gran Caracas 2026 como sede de la Serie del Caribe.
  • La LVBP denuncia compromisos económicos y logísticos ya asumidos, y se declara en “estado de necesidad” por la decisión de la CBPC.
  • El documento exige la devolución del pago realizado a la liga de Puerto Rico y pide garantizar, en el ciclo de rotación, una futura sede para Venezuela.
  • La carta pone el foco en la credibilidad institucional frente a patrocinantes, Estado y afición.
  • Paralelamente, la LVBP confirma que acepta la invitación de la ABAM para la Serie de las Américas 2026, proponiendo a Venezuela como sede.
  • Queda abierto el capítulo jurídico y político: hasta dónde llegan las exigencias de la LVBP y cómo se reconfigura su relación con la CBPC.

La LVBP respondió con una carta dura a la pérdida de la sede de la Serie del Caribe 2026, reclamando dinero, respeto al turno de anfitrión y moviendo su ficha hacia la Serie de las Américas para no salir del mapa internacional.


Un reclamo que va más allá de un simple enojo

La respuesta de la LVBP a la exclusión de Caracas como sede de la Serie del Caribe 2026 no se quedó en un comunicado tibio. En una carta dirigida al comisionado de la CBPC, Juan Francisco Puello Herrera, el presidente del circuito venezolano, Giuseppe Palmisano, habla de “profundo malestar” y deja claro que la decisión de retirar la Gran Caracas 2026 no se asume como un simple ajuste de calendario, sino como un golpe directo a la planificación del beisbol profesional en el país.

La misiva pone por escrito lo que ya se sentía entre bastidores: la liga no solo pierde la vitrina deportiva, sino que queda expuesta ante aliados clave. Palmisano insiste en que la LVBP había avanzado en compromisos de organización, promoción e infraestructura, y que el cambio de sede la deja en un auténtico “estado de necesidad”.

Dinero comprometido y credibilidad en juego

El corazón del reclamo es económico e institucional. La LVBP pide la devolución del monto pagado a la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico, parte del entramado financiero que acompaña la rotación de sedes, y reclama que se respete el ciclo que garantice una futura Serie del Caribe en territorio venezolano.

Detrás de esas líneas hay dos preocupaciones claras. La primera, el dinero ya invertido: contratos firmados, avances en obras, acuerdos comerciales y una campaña de marca en torno a la idea de “Gran Caracas 2026” como la 16ª Serie del Caribe en casa. La segunda, la credibilidad de la LVBP ante patrocinantes, autoridades y fanáticos, que ahora ven cómo una sede anunciada con bombos y platillos se desvanece por una decisión tomada fuera del país.

La liga intenta, con esta carta, dejar constancia de que cumplió su parte del trato y que necesita algún tipo de resarcimiento –económico, simbólico o de calendario– para no quedar como el eslabón débil de la cadena.

De la Serie del Caribe a la Serie de las Américas

En paralelo al reclamo, la LVBP también mueve ficha en el tablero regional. En la misma comunicación se confirma que el circuito aceptó la invitación de la ABAM para participar como invitado en la Serie de las Américas 2026, proponiendo a Venezuela como sede del torneo. Es una respuesta política y deportiva: si el Caribe le cierra la puerta de anfitrión, la liga busca otra vitrina internacional para mostrar que puede organizar eventos de alto calibre.

El mensaje es doble. Hacia adentro, la LVBP le dice a sus actores que no se quedará de brazos cruzados tras perder la Serie del Caribe. Hacia afuera, le recuerda a la CBPC que Venezuela sigue siendo una plaza grande, con mercado, afición e infraestructura para sostener un torneo internacional.

El punto de fondo, sin embargo, sigue abierto: qué tanto peso real tendrán las exigencias de devolución de pagos y de futura sede en el marco jurídico de la CBPC, y si el tono firme de la carta terminará tensando más la relación o sirviendo como punto de partida para una negociación que devuelva a Venezuela al centro del mapa caribeño en los próximos años.

RESUMEN DEL ARTÍCULO:

La LVBP respondió formalmente a la decisión de quitarle a Caracas la sede de la Serie del Caribe 2026 con una carta firmada por su presidente, Giuseppe Palmisano, dirigida a la CBPC. En el documento, la liga manifiesta “profundo malestar”, advierte que queda en “estado de necesidad” tras haber asumido compromisos económicos y logísticos para la organización de la llamada Gran Caracas 2026, y exige la devolución del pago realizado a la liga de Puerto Rico, además del respeto al ciclo de rotación que garantice una futura sede para Venezuela.

Al mismo tiempo, la LVBP confirma que aceptó la invitación de la ABAM para participar en la Serie de las Américas 2026, planteando a Venezuela como sede del torneo, una movida que busca compensar la pérdida de la Serie del Caribe y mantener al país en el radar de eventos internacionales. Queda por verse hasta dónde llegan las demandas venezolanas dentro de los estatutos de la CBPC y si este capítulo termina en ruptura, en reacomodo diplomático o en una negociación que le devuelva al beisbol venezolano una sede caribeña en el corto plazo.