Pinto vuelve al montículo: el MVP que Tiburones necesitaba para la recta final

Un año después de su última apertura, Ricardo Pinto regresa como abridor en un momento clave para La Guaira y su lucha por la clasificación.

Posted by Redacción Meridiano on 19 de diciembre de 2025

El regreso de Ricardo Pinto a la rotación de Tiburones de La Guaira no es un simple movimiento en el papel; es una declaración de intenciones en plena décima semana de la ronda regular. Un año exacto después de su última apertura en la LVBP, el derecho vuelve a tomar la bola como abridor en un momento en el que cada juego se siente a ritmo de playoff y cada inning de calidad vale doble para los escualos.

Detrás de esta decisión hay algo más que nostalgia por el Jugador Más Valioso del título 2023-2024. Hay necesidad competitiva, hay urgencia en la tabla y hay un staff que busca reencontrar su identidad con uno de sus brazos de confianza.

Un as que reaparece en una rotación bajo presión

El plan de Tiburones de La Guaira para la décima semana está trazado con nombres y apellidos: Eric Pardinho, Zac Grotz, Ángel Macuare y ahora Ricardo Pinto como los encargados de abrir los juegos más importantes del calendario inmediato. El derecho está programado para subir al morrito el viernes 19 de diciembre ante Caribes de Anzoátegui en el Estadio Universitario, en un duelo que el propio entorno guairista califica como clave en la lucha por la clasificación.

Pinto llega a este punto luego de un año complicado. Una lesión en el hombro sufrida en México frenó su 2025 y lo sacó de circulación durante buena parte del año. Antes de este regreso a la rotación, ya tuvo una primera aparición reciente como relevista, con labor corta pero suficiente para tomar el pulso competitivo y ajustar detalles mecánicos. Es, en la práctica, una especie de ensayo general antes de volver al rol donde se hizo grande con La Guaira.

Lo que cambia para Tiburones de La Guaira con Ricardo Pinto

Para un equipo que pelea puestos de clasificación, contar con un abridor probado en juegos de presión es un lujo. Ricardo Pinto no solo representa outs; representa memoria reciente de victorias grandes. Muchos de los peloteros actuales de Tiburones de La Guaira —desde los brazos jóvenes hasta figuras de posición como Ronald Acuña Jr., Carlos Tocci o Alcides Escobar— vivieron de primera mano lo que es jugar detrás de un lanzador que suele dar profundidad, competir en cada turno y hacerse fuerte justamente cuando el lineup rival ve el orden por tercera vez.

Además, el contexto del pitcheo guairista no es menor: el club ha tenido altibajos en su efectividad colectiva y ha perdido piezas importantes en el bullpen, como Oddanier Mosqueda y Stiven Cruz, lo que aumenta el peso de cada apertura de calidad. Si Eric Pardinho, Zac Grotz y Ángel Macuare han sostenido la rotación en las últimas semanas, la reincorporación de Pinto puede ser el empujón que transforme un staff correcto en uno verdaderamente competitivo para enero.

Al final, el regreso de Ricardo Pinto es algo más que una historia de recuperación. Es el intento de Tiburones de La Guaira de reconectar con la versión de sí mismos que levantó el trofeo hace poco: un equipo que, cuando le daba la bola a su as, sabía que el juego empezaba con ventaja emocional desde el primer pitcheo.