La temporada 2025-2026 de la LVBP entró en ese tramo donde el boxscore importa, pero la tabla pesa todavía más. Cada out de aquí en adelante huele a enero. Bravos de Margarita mandan en la clasificación con casi 30 triunfos, pero detrás de ellos hay una cola de equipos empujando por cuatro cupos directos al Round Robin y dos boletos, apenas, al comodín.
Mientras Carlos Pérez y Moisés Gómez siguen sacando la cara por Bravos en la isla, en Maracay, La Guaira, Maracaibo, Caracas y el oriente del país el número mágico se convirtió en la palabra más repetida en los dugouts. Nadie quiere quedarse fuera de la foto de la postemporada… ni ver el Round Robin por televisión.
Un formato duro: solo cinco sobreviven
El sistema actual de la LVBP no perdona distracciones. Son 56 juegos de ronda regular y apenas cinco equipos sobreviven al corte:
- Cuatro entran directo al Round Robin.
- Dos (quinto y sexto) se juegan la vida en una serie de comodín, corta, incómoda y peligrosa.
Ese play-in se programa para el 29 de diciembre, con un primer juego en casa del quinto lugar. Si hace falta segundo choque, se disputa el 30 de diciembre. El ganador se monta de inmediato en un Round Robin que arranca el 2 de enero de 2026, con cinco clubes enfrentándose todos contra todos. De ahí salen los dos finalistas que se medirán en una serie final al mejor de siete, prevista para comenzar el 23 de enero.
Es decir: el que clasifique quinto no se puede confiar y el que termine sexto sabe que viene con el agua al cuello. El séptimo y el octavo, sencillamente, salen de escena el 28 de diciembre.
Bravos al frente y un pelotón que no afloja
Según los registros oficiales al corte del 18 de diciembre, Bravos de Margarita encabezan la tabla con 29 victorias, capitalizando su buen rendimiento como locales en Guatamare y el impacto ofensivo de peloteros como Carlos Pérez y Moisés Gómez, que se han convertido en rostros de la campaña insular.
Detrás viene un bloque bravo:
- Cardenales de Lara y Caribes de Anzoátegui, con más de 25 triunfos, se mueven en zona de clasificación directa.
- Navegantes del Magallanes y Águilas del Zulia rondan las 24 victorias, peleando palmo a palmo por no caer a la zona del comodín.
Águilas, por ejemplo, han levantado vuelo gracias a la combinación de ofensiva y bullpen: el relevo de Silvino Bracho, líder en salvados del circuito, le ha dado cierre a los batazos de Alí Castillo, Andrés Chaparro, Isaías Tejeda, Ángelo Castellano y Eduardo Torrealba, todos protagonistas del repunte zuliano. El debut de Jackson Chourio con el uniforme de Águilas del Zulia le añadió un brillo especial al proyecto a futuro, aunque todavía esté en fase de adaptación al pitcheo de la liga.
En el oriente, Caribes de Anzoátegui se mantiene dentro del grupo fuerte, mientras Cardenales de Lara ha hecho de Barquisimeto una plaza difícil, ganando juegos cerrados que pesan más que cualquier paliza cuando se mira la tabla con lupa.
Tiburones, Tigres y un comodín que se cotiza caro
En el pelotón intermedio están Tiburones de La Guaira y Tigres de Aragua, dos equipos que han vivido la montaña rusa típica de la LVBP: rachas que ilusionan y baches que preocupan.
La Guaira encontró aire con el trabajo del novato Ángel Macuare en la rotación y la respuesta ofensiva de Franklin Barreto, Alcides Escobar, Sebastián Rivero y Juniel Querecuto. Cuando ese núcleo produce, Tiburones luce como equipo de Round Robin; cuando el bateo oportuno se ausenta, vuelven los fantasmas de temporadas recientes.
Tigres, por su parte, ha tenido que remar contra una cadena de derrotas que los dejó al borde del abismo, pero todavía se sostienen en la pelea gracias a la experiencia de bates como José “Cafecito” Martínez y Eduardo Escobar, el aporte de hombres de rol como Gorkys Hernández, Lorenzo Cedrola y Jesús Hernández, y las aperturas sólidas de Nate Antone. El despertar ofensivo de José Sibrián, con jonrones oportunos, también ha sumado en la causa bengalí.
Si la tendencia se mantiene, muchos análisis apuntan a que Águilas del Zulia y Tiburones de La Guaira podrían ser los llamados a disputar la serie de comodín. Pero con Tigres respirándoles en la nuca y Magallanes todavía vulnerables en algunos tramos, cualquier mala semana cambia quién se juega esa ruleta rusa de dos días.
Leones del Caracas: margen cero para el error
En la parte baja de la tabla aparece Leones del Caracas, un dato que, dicho en voz alta, sigue sonando extraño para más de uno. El problema no ha sido falta de nombres, sino de ejecución. Ofensivamente, Wilfredo Tovar se ha mantenido como máquina de hits en el line up melenudo y José Rondón ha respondido con buena producción, pero el equipo capitalino se ha visto lastrado por una defensiva frágil, con errores clave de jugadores como Orlando Arcia y Miguel Rodríguez, y una preocupante cantidad de corredores dejados en base.
Para Leones, el margen de maniobra es mínimo: necesita una seguidilla importante de victorias, ayuda indirecta de los rivales directos y una versión muy afinada de su pitcheo abridor y de su bullpen si quiere, al menos, colarse al sexto puesto y aspirar al comodín. Cualquier parpadeo, y la temporada se les va antes del 31 de diciembre.
Round Robin, refuerzos y el valor de cada victoria
Una vez definidos los cinco clasificados, vuelve a escena uno de los elementos más sabrosos de la postemporada: el draft de refuerzos. Los equipos del Round Robin podrán escoger peloteros de los clubes eliminados o del perdedor del comodín, lo que abre la puerta a ver figuras como Moisés Gómez, Jackson Chourio, Gorkys Hernández, Franklin Barreto o José Rondón cambiando de uniforme por unos días para intentar que otro levante el trofeo.
Con ese panorama, la recta final de la ronda regular deja una conclusión clara: cada victoria vale doble. No solo acerca al Round Robin, también puede evitar el comodín, mejorar la posición para escoger refuerzos y, de paso, darle a la afición un cierre de año con olor a playoff desde el mismísimo 29 de diciembre.
La tabla puede seguir moviéndose en las próximas jornadas, pero una cosa ya no cambia: desde hoy, cada pitcheo se juega con mentalidad de enero, aunque el calendario todavía diga diciembre. Porque en la LVBP, más que nunca, la clasificación se decide mucho antes del primer lanzamiento del Round Robin.